miércoles, 15 de mayo de 2013

3ªENTREGA CUENTO PARA ADULTOS/INTRIGA

Solo era una persona, disfrutando del aroma de la hierba fresca, con la mirada perdida
y escuchando el silencio. Estuvo un rato observándolo, sin mover un solo musculo. Todavía no sabia porque pero, no quería ser descubierta por aquel individuo. En ese mismo momento, giró la cabeza hacia donde estaba escondida, clavó la mirada en ella. Reaccionó rápidamente agachándose, para no ser vista. Cuando volvió a levantar la mirada, lentamente hacia él, ¡¡había desaparecido!!, se levantó de golpe, miró para todos los lados, pero no estaba, no le había dado tiempo a reaccionar y había desaparecido delante de sus narices, la dejó perpleja y asustada al mismo tiempo.
Parpadeó varias veces y volvió a mirar de nuevo al rededor suyo, pero no había absolutamente nadie.
Entonces se preguntó, si era real lo que había visto o solo era producto de su imaginación. Sintió un temblor frío, que atravesó todo su cuerpo, por lo que se quedó literalmente paralizada, no podía mover ni un musculo de su cuerpo, estaba aterrorizada. No se atrevía a girar la cabeza; y si se encontraba de frente con él, no estaba preparada para hacerlo, si era así..., entonces quería decir que..., ¡había sido real!; pero si al contrario giraba la cabeza y no veía a nadie.., su cabeza empezaba a funcionar peor de lo que pensaba, ¿necesitaba ayuda?, ¿podría ser que se estuviese volviendo loca?.
Fue girando la cabeza, lentamente, hacia ambos lados; recorrió con la mirada, todo su entono. No había absolutamente nadie, suspiró profundamente, para aliviar el peso que sentía en el pecho, aunque no le sirvió de mucho, ya que, seguía sin poder mover, ni un solo musculo de su cuerpo.
Respiró profundamente varias veces, para intentar relajarse o como mínimo, para poder continuar caminando y salir de su escondrijo.
Después de varios minutos, se sintió con fuerzas de continuar su camino, se fue adentrando cada vez más, en ese profundo bosque. No pensaba en nada, su mente estaba totalmente en blanco, no quería perder tiempo, pensando en lo que había ocurrido momentos antes.
Llevaba como media hora caminado entre la maleza cuando, apareció ante ella, un riachuelo. Era el mismo, que pudo ver en la lejanía, cuando se bajó del coche y vio la maravilla que tenía ante ella. Era precioso, realmente maravilloso.
No se lo pensó, se arrodilló ante él y mojó una de sus manos con aquella agua helada, que se iba resbalando entre sus dedos, acariciándola. Que agradable sensación.
Pensó que podría cruzarlo y pasar al otro lado. Desde donde estaba, podía ver unas escarpadas montañas, le apetecía verlas de cerca. No lo pensó más, se quitó las bambas, se las colgó del hombro, remangó sus pantalones e introdujo sus pies, en ese agua cristalina y helada. Notaba, como las piedras se clavaban en la planta de sus pies; no le importó, valía la pena.
Tardó unos 5 minutos, en cruzar al otro lado, el agua le llegaba ya a las rodillas, no sentía los pies, se le habían quedado helados.
Cuando llegó a la otra orilla, y se disponía a calzarse fue cuando, sintió como si algo se moviese, entre los matorrales que tenia cerca; en ese instante, le vinieron a la mente, las imágenes de aquella persona que se había encontrado y no le gustaba esa sensación, ¿quien se atrevía a asustarla de esa manera?
Se levantó lo mas rápido que pudo y fue corriendo hacia los matorrales. 

1 comentario: